Llamado
también Plaza de la Catedral, donde se encuentra
el monumento del Gran Almirante, inaugurado el 27 de feb.
1887, que apunta con el dedo hacia el norte, obra del
escultor francés E. Gilbert.
A
este le atraviesa la calle "El
Conde", hoy peatonal, que ha sido escenario de innumerables
eventos históricos.